Hey, Noah!
Te escribo estas líneas desde la butaca de un barco, a punto de iniciar el trayecto Tenerife – La Palma. A mi lado está tu madre, con sus pensamientos entregados a ti, y a nuestros pies, Pita, la perrita que te iba a empujar a dar tus primeros pasos. Somos inseparables. Aunque nuestros viajes, de gestiones diversas, siempre estarán marcados por tu ausencia, hasta que llegue el último viaje.
Hace unos meses, tu madre conoció una iniciativa para regular la equidad, entre comunidades autónomas, de la conocida como prueba del talón (cribado neonatal). Sí, Noah… depende del lugar de España donde nazca un niño, se detectan unas enfermedades u otras en esta prueba.
A ti no te tocó ninguna de esas enfermedades, ni siquiera aquellas que no estaban dentro de la prueba del talón de nuestra comunidad. Tuviste que marcharte de nuestros brazos para que, tiempo después, vieran que no había nada en ninguna prueba del talón del mundo mundial.
Esta mañana nos acercamos a una oficina de Correos y aportamos nuevas firmas para que se logre el objetivo de la iniciativa. Quinientas mil firmas no serán fáciles, pero nuestro granito de arena —y el de nuestra familia y amigos— algo aportará. Lo hacemos por ti y por tus pequeños amiguitos.
Tú fuiste tratado como un español de segunda, sin la misma atención que niños de otros lugares. Equidad para todos. No tenemos poder para cambiar el pasado, pero el futuro aún está por escribir. Otros niños nacerán y tú habrás ayudado a que sus vidas tengan las oportunidades que unos muy malos profesionales te arrebataron a ti.
Uno de los motivos que nos llevó a aportar esta ayuda fue una niña que conocimos durante tu lucha por quedarte. También se lo debíamos a ella y a su familia, que en momentos tan críticos como los que vivimos fueron un apoyo en medio de la oscuridad. Por ti, Kai.
Debemos agradecer, Noah, a todos los que nos ayudaron con la recogida de firmas. Nuestro ánimo es limitado, pero la ayuda hace que lleguemos a lugares donde no hemos estado presentes y nos permite colaborar con este tipo de iniciativas ciudadanas. Una de muchas. Hay que ser revoltosos.
Citando a no sé quién. Recuerda, Noah:
“Todo lo necesario para que triunfe el mal es que las personas buenas no hagan nada”.
Te quiere,
tu padre.











